domingo, febrero 25, 2024

A LA CASA DEL CIELO

 


En la presencia del Padre 

El 26 de febrero recordamos y celebramos la fecha en que nuestra Venerable Hna. Teresa Mira se fue a gozar de la presencia del Padre en la Casa del cielo.

Año tras año, el encuentro con Teresa Mira García, nos regala un puñado de esperanza; será porque, a Teresa Mira García se la encuentra siempre entre las coordenadas de la bondad, la alegría, el bien, el amor, la serenidad, la benevolencia, la amistad, la generosidad… valores simplemente humanos, fácilmente reconocidos por la mayoría, pero, ciertamente, un poco escasos en nuestro mundo actual. Teresa Mira los aprendió desde niña. Fue el suyo, un camino corto, pero intenso,  vivido con pasión, agarrada al corazón de Dios y de los hombres y mujeres de su tiempo en clave palautiana. Aquellas experiencias dejaron huella en su alma; siempre con le fe y la esperanza en alto, apoyada en Aquel que la llamó a estar con Él (Mc 3,13)

         Algunos de los relatos de su muerte, que nos han dejado los que la conocieron suscitan en mí una fascinación especial, me detendré hoy, en el de su amiga Ela:

 “Yo conocí a Teresa Mira”: Así comienza la entrevista que su amiga Ela Bello, tuvo con el periodista, P. Eduardo Gil de Muro.[i]

Poco a  poco fui intimando con Teresa. Pronto me dí cuenta de la calidad de alma que había en aquella mujer…Sí, nos hicimos amigas verdaderas. Me sorprendió la sinceridad con que ella me hablaba de sus cosas siendo, como era, bastante mayor que yo. Y monja. Pero sin que ello supusiera ninguna distancia. Yo la escuchaba casi conmovida. Con ella se podía hablar de todo: de Dios, de nuestra vida interior, de las cosas de nuestra casa, de lo que estaba sucediendo en el pueblo. A Teresa le vibraba el alma. Nunca sospeché que pudiera haber en este mundo alguien tan sensible. Ella era así: incapaz de ver pasar ante sus ojos una necesidad, una urgencia. Creía tener en sus manos la solución de todo(...)

Ela sigue hablando. No, no me preguntes por lo que supone para mí y ahora la Hna. Teresa Mira. No es un recuerdo, no puede serlo nunca, ni una melancolía. Ni una memoria que me asalta cuando menos lo espero. Teresa es una cosa viva. Hablo con ella. Me es tan propia como es propia mi existencia. Un trozo de mí misma. Le digo las mismas cosas que le decía cuando estábamos en Novelda y ella se me iba muriendo poco a poco (…) Fui como su doble. O como su sombra. Una sombra amable que a veces se maravillaba de cuanto sucedía a su alrededor De verdad que me daba como miedo pensar que estaba viviendo con una santa. Y Teresa lo era de verdad. Una de esas almas cristalinas, sencillas hasta la emoción. Capaz de ver siempre el rostro de Dios en el rostro de las gentes (...)           

“la mañana que murió tocaron solas las campanas” Me dijeron que nadie había tocado la campana del Colegio en la madrugada en que ella falleció. Pero, yo, que había ido a Misa en la Parroquia a primera hora, la oí sonar. Y supe que ella había muerto. En Novelda se enteró todo el mundo de la muerte de Teresa. Y se llenó el colegio de gentes que venían a verla muerta. Y cortamos violetas y se las derramamos encima, y la gente se llevaba las flores que habían estado cercanas a su cuerpo. Y le tocaban estampas y medallas. Y el entierro fue como una manifestación de triunfo. Estaba segura de que había sido recibida como se recibe a la inocencia y a la ternura.  Yo la conocí de verdad. La oí respirar a mi lado como respira el corazón de Dios. O el corazón que de Dios vive enamorado”

Fuente: [i] Revista Teresa de Jesús,nº 150, ELA BELLÓ pps 228-232

 


jueves, enero 25, 2024

"PARA DIOS TODO ES POCO"

 Solo hay que mirarle a los ojos para descubrir su bondad y cercanía. Teresa Mira es una persona de aquellas con las que te sientes bien, el encuentro, el trato con ella, no requiere llamada de permiso....

A la Hna. Teresa se la conoce en el pueblo de Alcalá de Chisvert, adonde ha llegado un poco enferma, para cuidar de su salud, como:  la madre de los parvulitos. No sabe medirse cuando se trata de su persona.. Se entrega a los niños con alma y vida, solo entiende el lenguaje del darse calladamente, sin ruido. Lo saben las hermanas de su comunidad que se pueden fiar de ella y pedirle lo que necesiten,  lo saben las madres que llevan sus hijos a la clase de Hna. Teresa y, a pesar de que ésta les dice que son demasiados, que no puede admitir más, le responden: “Ud. verá lo que hace, yo aquí se lo dejo”… lo sabe la Hna. Anita, ya anciana, que tiene que sacar agua del aljibe, y allá va Teresa a echarle una mano; ¡qué contentas quedan las dos! ¿sabes Teresa? Eres un sol, si no fuera por ti...y las dos sonríen felices porque las cosas entre hermanas son así de sencillas. Jesús, el Maestro contempla y bendice, a Él le gusta esta clase de ternura, de la buena, aquella que se reparte simplemente porque sale del corazón y que no espera nada a cambio, ¿qué puede esperar? le basta la amistad y la alegría del otro. Ya lo ha dicho el Papa Francisco: "Cuidad la amistad entre vosotras, la vida de familia, la ternura nos hace bien". Y es que corren unos tiempos en que el egoísmo estéril, el individualismo y el “yo más” se nos meten por los huesos, y necesitamos vidas como las de Hna Teresa Mira, que nos enseñen, sin demasiado ruido, con su testimonio callado, lo que todas y todos anhelamos vivir: amor, cordialidad, alegría, sencillez…Son valores eternos que alumbran las sombras de la vida, calientan el corazón y nos animan a ser cada día un poco mejores.


¡Gracias Hna. Teresa por tu testimonio de bondad y tu vida llena de luz!                                                                                                                                                            Lourdes Buil, cmt



lunes, noviembre 06, 2023

TRAS LAS HUELLAS DEL FUNDADOR

 

Aunque la Venerable Teresa Mira, cmt,  no conoció personalmente al P. Palau, su afinidad y sintonía con el carisma palautiano lo recibió de buena fuente. En Novelda, cuando la joven Teresa frecuentaba la comunidad y pasaba las tardes de los domingos en el colegio de las hermanas carmelitas misioneras teresianas, tuvo contacto con una de aquellas hermanas, María de Sta Teresa (Gateu Galucho), a la sazón superiora de la comunidad.

 La Hna María de Sta. Teresa, fue una de  aquellas jóvenes afortunadas que recibieron su formación casi de la mano del fundador, que lo admiraron  como hombre de fe y amor apasionado a la Iglesia,  que supo de su fidelidad a las necesidades más apremiantes de los hombres de su época. Perteneció al grupo de hermanas que  pudo admirar de  cerca   a su fundador, sin duda, ella también quedó contagiada de su celo y amor a la que él llamaba ‘su cosa amada’. Lo vio empeñado en su obra de fundador para dotar a la Iglesia de almas misioneras y contemplativas, hombres y mujeres que, con su oración y servicio, pero sobre todo con su amor apasionado a la humanidad fueran pioneros amantes, entregados, dispuestos a servirla y amarla.

Teresa Mira era un alma impaciente deseosa de entregar la vida.  Entró de lleno en esta dinámica carismática de su Fundador el Padre Palau. Su vida de amor y entrega a los hermanos eran el ideal vocacional que la había conducido al carmelo misionero teresiano. Su respuesta a la llamada de Cristo en esta congregación palautiana fue plena. Teresa se entregó con pasión y fidelidad en esta pequeña-grande Iglesia en la que su proyecto de vida iba a ser tan fecundo. No hizo grandes cosas: ”para ser santos, nos dice el Papa Francisco-, no hay que ir en busca de cosas raras, basta ser fiel en lo cotidiano, estar dispuestos a entregarse el Señor a través de sus hijos los hombres, salir a las periferias…regalar a todos tu tiempo, tu sonrisa, tu alegría, tu dolor…” virtudes que la hermana Teresa Mira supo practicar. Solía decir  hay que ‘vivir haciendo el bien’,  y este hacer el bien lo envolverá con amor del bueno, a los hombres, sus hermanos, y a su Dios,  cuanto más mejor, porque ‘para Dios todo es poco’.

                              

 Teresa Mira García, carmelita misionera teresiana, de ella se ha dicho:


Es una auténtica flor de santidad”
“Plasma en su vida el marianismo palautiano, el cual era vivencia de    actitudes    concretas, de acogida y servicio”
“La vida de Teresa Mira, fue una luz fruto del testimonio  de  Cristo; y su  fatigoso caminar, una siembra de virtudes”
“El apostolado de la bondad con el de su sonrisa y paz, fue el carisma  primordial de su vida”
“Era alma de paz, sembradora de paz”
“Hna. Teresa, como su Fundador p. Francisco Palau, comprendió  que las

lunes, octubre 23, 2023

RECURSOS: UN RATO CON TERESA MIRA, CMT

Estas son las mejores respuestas  del concurso realizado en la  comunidad Decor Carmeli de Barcelona, el día 26 de septiembre, en honor a Hna. Teresa Mira en el día de su cumpleaños La autora de los versos y dibujos que se dieron a cada hermana es la Hna. Pilar Manasant Civit. Una bonita iniciativa para pasar un rato de distensión junto a Teresa Mira. Quien se atreve a responder a este simpático cuestionario? Ánimo es fácil y las ganadoras tendrán su merecido premio.

 ¡Buen recreo, con Teresa Mira,cmt!




sábado, septiembre 30, 2023

TERESA DE LISIEUX Y TERESA MIRA, CMT, DOS ALMAS GEMELAS

 

Las suyas son dos historias personales bien distintas La doctora mas joven de la Iglesia  nació en el seno de una familia burguesa bastante bien acomodada de Francia, y fue mimada por su padre y sus hermanas, haciéndose monja de clausura a los 15 años.  La venerable Teresa Mira perteneció a una familia pobre y supo lo que es el trabajar duro desde muy pequeña para ganarse el pan de cada día y ayudar a los suyos,  entrando después a la vida religiosa en una congregación de vida activa. Sin embargo Teresa Mira ha sido llamada la Sta. Teresita de España. Abundan los testimonios que nos hablan de su especial devoción por la santa de Lisieux, y de su estrecha relación espiritual.  Son muchas las características que las unen a pesar de todo.

lunes, septiembre 25, 2023

TERESA MIRA,cmt "EL REGALO DE SU VIDA"

1895 - 26 de septiembre

El regalo de su nacimiento es una buena noticia para el mundo. Se trata de una vida abierta para el amor, sencilla, dinámica, comprometida. Teresa Mira García, cmt, es una bienaventuranza más del Evangelio. Feliz porque hace el bien y responde con cariño a  las necesidades de los demás. El significado de su vida nunca pierde actualidad. Al contrario, es anuncio urgente del Evangelio que hay que comunicar y ella lo hizo con sencillez, paz y alegría

                                                 Cnf. Rosario Montero, cmt  
                                                              del libro Testimonio de amor

                                                               

                                                             



martes, abril 18, 2023

LA FUERZA DEL CUADRO DE LA VENERABLE H. TERESA MIRA GARCIA, CMT

 D. Luis Herránz Zabal,  fue el encargado de pintar el bellísimo cuadro de Hna. Teresa Mira, García, cmt, que se halla expuesto en la Residencia "Mare de Déu de la Riera", de Les Borges del Camp. A instancias del siempre admirador de Hna. Teresa, Salvador Aymaní.


Luis Herranz Zabal, había nacido en Zaragoza en 1927. 
Inició sus estudios artísticos en la escuela de Artes y Oficios Artísticos de Zaragoza, continuándolos posteriormente en Madrid. Perteneció al Grupo Libre del estudio Goya de Zaragoza. Fue profesor de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Melilla. En el año 1955 comenzó a pintar en América, en la República de Venezuela, exponiendo su obra y realizando innumerables encargos, especialmente retratos. En la actualidad tenía su estudio en Salou. Tarragona, España.
Gracias a D. luis Herranz, la H. Teresa Mira García, cmt, es conocida en muchas partes del mundo en donde se encuentra una hermana suya, Carmelita Misionera Teresiana, que difunde esta bellísima y bien lograda imagen .

En la Residencia de Les Borges del Camp donde se encuentra, parece que está más viva que nunca y crece el interés de los trabajadores, residentes y la gente del pueblo por ella. El buzón se está llenando de peticiones de gracias. Verdaderamente parece que tiene vida. Hay gente que dice: que cuando la miran les regala su mirada y su sonrisa. Nos conmueve el relato de Marisa, la hija del pintor: "Cusndo estuvimos la última vez noté que la cara de la hermana tenía mucha luz, Algo cambiaba en ella y se lo dije a mi madre, parece que está viva. Es alucinante. Soy creyente. Creo en Dios y estoy segura que ella le curó el cáncer a mi padre. Cuando recuerdo lo que vivimos cuando lo pintaba no me queda ninguna duda de que había una "mano" que guiaba a mi padre. En casa se notaba una energía que cambió hasta el carácter de mi padre, fue una época maravillosa. Mi padre estaba pletórico y muy ilusionado pintando. Ese cuadro cambió nuestras vidas"
  

domingo, diciembre 25, 2022

VIVIR LA NAVIDAD - TERESA MIRA, cmt

  Si Dios no nace en ti faltará una Navidad

Hace unos días leí algunas frases del Papa Francisco sobre lo que representa para él la Navidad. Decía cosas tan hermosas como estas:


La NAVIDAD eres tú cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar a Dios entrar en tu alma.
La NAVIDAD eres tú cuando iluminas con tu vida el camino de los demás,
La NAVIDAD eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.
La NAVIDAD eres tú cuando sacias de paz y esperanza al pobre que está a tu lado
La NAVIDAD eres tú cuando eres sonrisa y esperanza de ternura.
La NAVIDAD eres tú cuando recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo”

Al recibir la felicitación de un amigo, y ver el cuadro de TERESA MIRA, cmt acurrucada a los pies del pequeño Belén de la comunidad de Les Borges del Camp he pensado que todos, todos estos bellos pensamientos del Papa Francisco los vivió dentro de su corazón Teresa Mira, cmt y que, sin duda en el cielo sigue acurrucada estas Navidades a los pies del Niño Jesús..

. Cuando fue la NAVIDAD primera, Dios pidió amor y una mujer dijo sí,
. Dios pidió un cuerpo y una Virgen se hizo madre;
. Dios pidió un techo, y los pastores  le dieron un establo;
. Dios pidió una cuna, y un buey le dio un pesebre.
 Dejemos nacer a Dios
para que pueda nacer en hombre nuevo

lunes, septiembre 26, 2022

NACE TERESA MIRA GARCIA, cmt

 

Te recordamos con este precioso relato

  "Sonata de unos pies           descalzos"


        La mañana se despereza en Novelda antes de que el silencioso sol se adome por detrás de las pequeñas montañas y sus rayos se extiendan acariciando los tejados de las casas.
    Las mañanas son silenciosas, todo vuelve a su lugar lentamente. Por la calle pasan unos pies presurosos, la gente, dentro de las casas, escucha y sabe que es la Hna. Teresa Mira, que como cada día, acude fiel a su cita con Jesús en la Eucaristía. Doña Concha Sabater esconde en su casa al sacerdote Don Carlos López y a su criada Remedios Martínez. Son tiempos difíciles, la gente teme y se esconde, pero Dios sigue amaneciendo cada mañana en los corazones de muchos y sus rayos se extienden infundiendo consuelo y esperanza.
La Hna. Teresa llega como cada día, sonriente y amable a casa de doña Concha, doña Remedios, un poco nerviosa se acerca a la Hna. Teresa para sugerirle que se ponga otros zapatos, pues los que lleva  son muy ruidosos y podrían delatarles, además la casa está limpia y el barro se pega en los zapatos y se mancha todo... La respuesta de Teresa es   inmediata: -Tranquila, doña Remedios, no volverá a pasar.
¡Quién  sabe de  dónde habría heredado esos zapatos la Hna. Teresa! Seguramente habrían pertenecido a alguien con un pie más grande que el suyo y se habría cansado de que todo el mundo girara la cabeza para ver quien pasaba con aquel ruido.
Pero a la Hna. Teresa no le importó  el número de los zapatos cuando se los regalaron, tampoco le dio importancia al ruido que hacían. Eran unos zapatos, el pie le entraba, le podían servir perfectamente para lo que normalmente sirven unos zapatos: proteger los pies de las piedras y de los charcos y barrizales de los días de lluvia. - ¡Me vienen como anillo al dedo!- diría la Hna. Teresa al recibirlos. Y con la misma unción y sencillez tanto recibía unos zapatos viejos como una sonrisa recién estrenada. Y la exdueña de los zapatos se fue más contenta por lo que acababa de recibir que por lo que había dado. Pues nadie se alejaba de la Hna. Teresa sin descubrir o aprender algo.
La Hna. Teresa no había estudiado, pero en ella la gente descubría mucha sabiduría, y de todos sabido que la sabiduría es la fuente de la alegría. La Hna. Teresa transmitía esa sabiduría que no está en los libros, sino en la vida, en esa vida de la que ella cada día aprendía. Por eso siempre estaba alegre, por eso su sonrisa no era una mueca vacía, por que Dios se encargaba cada día de que Teresa recogiera y repartiera todas esas pequeñas lecciones que se esconden en medio de lo cotidiano y que poseen la magia de ir transformando a las personas.
Al día siguiente, aún no había salido el sol, cuando llegó como siempre al encuentro con Dios. Pero ese día la señora Remedios puso unos ojos como platos; la Hna. Teresa estaba descalza y llevaba los zapatones en las manos. La Hna. Teresa supo suavizar la tensión y remordimiento que eso provocó en doña Remedios, que ignoraba que la Hna. Teresa no tuviera más zapatos. Seguramente terminarían riendo; - pues por algo soy Descalza - diría la Hna. Teresa, ya que con ella todas las cosas terminaban en son de paz, a pesar de que el país en este momento estuviera en son de guerra.
Aquellos zapatones tuvieron la suerte de ser testigos de las huellas evangélicas que dejaba Teresa por la vida. Seguramente habría quien descubriría en el ritmo del ruido de esos pasos el ritmo del corazón de Dios que una vez más, a través de Teresa se hacía más humano y más cercano.
Ojalá hoy pasaran por nuestras calles muchos zapatos haciendo ruido, anunciando que van al encuentro de  Jesús. Ojalá hoy pasaran por nuestras calles muchos pies descalzos de todo aquello que no es importante ni necesario. Seguramente habría más caras con sonrisas como las de Teresa.
Dicen que en el cielo, en un ladito del umbral de la puerta, hay unos zapatones viejos. Un curioso le preguntó a San Pedro que de quién eran aquellos zapatos. San Pedro le respondió: - Son de una monja que subió con zapatos y todo. Pero al llegar quiso descalzarse, pues no quería andar por el cielo haciendo ruido.
           Pili Jordá, cmt



domingo, mayo 29, 2022

CARTA DE HNA. TERESA MIRA A SU HERMANA MAGDALENA

ÚLTIMO TESTIMONIO
La peregrinación  de Hna. Teresa Mira Garcia cmt, por este mundo, llegaba a su fin. Hna. Teresa estaba a las puertas de su Pascua eterna. Su hermana Magdalena, carmelita misionera teresiana como ella, le pidió que le escribiera una carta de su puño y letra. Con las pocas fuerzas que le quedaban logró unir unos papeles cosidos con hilo blanco.

¡Es el testimonio escrito más precioso que nos ha dejado!