1895 - 26 de septiembre
El regalo de su nacimiento es una buena noticia. Se trata de una vida abierta para el amor, sencilla, dinámica, comprometida. Teresa Mira García, cmt, es una bienaventuranza más del Evangelio. Feliz porque hace el bien y responde con cariño a las necesidades de los demás. El significado de su vida nunca pierde actualidad. Al contrario, es anuncio urgente del Evangelio que hay que comunicar.TERESA MIRA Y LA GRANDEZA
DE LO PEQUEÑO
Rosario Montero Villalba, cmt
Vivimos en un tiempo y una cultura que privilegia la cantidad, el tamaño, contabiliza el número; una cultura que se fija en lo grande, lo extraordinario, lo llamativo; deja en las manos de los “grandes” la marcha del mundo… Sin embargo, nos asombra la manera tan profunda como miraba Jesús a las personas y las dignificaba por sus actitudes y gestos más sencillos. Podemos tomar como ejemplo la ofrenda de la viuda (Mc 12, 41-44). Jesús sabe mirar dónde está la verdadera grandeza, la generosidad radical, la humildad que brilla y conmueve, la grandeza de la gente sencilla.
En nuestra vida, seguro que nos encontramos con mucha gente buena cuya entrega, callada y discreta, pasa desapercibida. Todos tenemos ejemplos y anécdotas para demostrar la grandeza que se puede derivar de los detalles más pequeños. Sabemos, porque lo hemos experimentado, cuántas veces lo más insignificante e intranscendente puede producir y producirnos contento y felicidad.
Un testimonio, muy de familia, que nos ofrece pequeñas y repetidas ocasiones de servir a Dios es nuestra hermana Teresa Mira. Ella no fue sabia, ni poderosa, ni de la nobleza (1Cor 1,26). Su sencillez va más allá de toda ciencia y está al alcance de todos. Supo interpretar muy bien la cita evangélica: “Yo te alabo, Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, y las revelaste a los pequeños.” (Lc 10,21). Porque para Dios no existen los instruidos y los iletrados, los fuertes y los débiles, los conocedores y los ignorantes. No busca a las personas más capaces de la tierra para darse a conocer, sino a las más pequeñas, pues sólo estas poseen la única sabiduría que tiene valor: la humildad.




.jpeg)


.jpg)
