lunes, septiembre 26, 2022

NACE TERESA MIRA GARCIA, cmt

 

Te recordamos con este precioso relato

  "Sonata de unos pies           descalzos"


        La mañana se despereza en Novelda antes de que el silencioso sol se adome por detrás de las pequeñas montañas y sus rayos se extiendan acariciando los tejados de las casas.
    Las mañanas son silenciosas, todo vuelve a su lugar lentamente. Por la calle pasan unos pies presurosos, la gente, dentro de las casas, escucha y sabe que es la Hna. Teresa Mira, que como cada día, acude fiel a su cita con Jesús en la Eucaristía. Doña Concha Sabater esconde en su casa al sacerdote Don Carlos López y a su criada Remedios Martínez. Son tiempos difíciles, la gente teme y se esconde, pero Dios sigue amaneciendo cada mañana en los corazones de muchos y sus rayos se extienden infundiendo consuelo y esperanza.
La Hna. Teresa llega como cada día, sonriente y amable a casa de doña Concha, doña Remedios, un poco nerviosa se acerca a la Hna. Teresa para sugerirle que se ponga otros zapatos, pues los que lleva  son muy ruidosos y podrían delatarles, además la casa está limpia y el barro se pega en los zapatos y se mancha todo... La respuesta de Teresa es   inmediata: -Tranquila, doña Remedios, no volverá a pasar.
¡Quién  sabe de  dónde habría heredado esos zapatos la Hna. Teresa! Seguramente habrían pertenecido a alguien con un pie más grande que el suyo y se habría cansado de que todo el mundo girara la cabeza para ver quien pasaba con aquel ruido.
Pero a la Hna. Teresa no le importó  el número de los zapatos cuando se los regalaron, tampoco le dio importancia al ruido que hacían. Eran unos zapatos, el pie le entraba, le podían servir perfectamente para lo que normalmente sirven unos zapatos: proteger los pies de las piedras y de los charcos y barrizales de los días de lluvia. - ¡Me vienen como anillo al dedo!- diría la Hna. Teresa al recibirlos. Y con la misma unción y sencillez tanto recibía unos zapatos viejos como una sonrisa recién estrenada. Y la exdueña de los zapatos se fue más contenta por lo que acababa de recibir que por lo que había dado. Pues nadie se alejaba de la Hna. Teresa sin descubrir o aprender algo.
La Hna. Teresa no había estudiado, pero en ella la gente descubría mucha sabiduría, y de todos sabido que la sabiduría es la fuente de la alegría. La Hna. Teresa transmitía esa sabiduría que no está en los libros, sino en la vida, en esa vida de la que ella cada día aprendía. Por eso siempre estaba alegre, por eso su sonrisa no era una mueca vacía, por que Dios se encargaba cada día de que Teresa recogiera y repartiera todas esas pequeñas lecciones que se esconden en medio de lo cotidiano y que poseen la magia de ir transformando a las personas.
Al día siguiente, aún no había salido el sol, cuando llegó como siempre al encuentro con Dios. Pero ese día la señora Remedios puso unos ojos como platos; la Hna. Teresa estaba descalza y llevaba los zapatones en las manos. La Hna. Teresa supo suavizar la tensión y remordimiento que eso provocó en doña Remedios, que ignoraba que la Hna. Teresa no tuviera más zapatos. Seguramente terminarían riendo; - pues por algo soy Descalza - diría la Hna. Teresa, ya que con ella todas las cosas terminaban en son de paz, a pesar de que el país en este momento estuviera en son de guerra.
Aquellos zapatones tuvieron la suerte de ser testigos de las huellas evangélicas que dejaba Teresa por la vida. Seguramente habría quien descubriría en el ritmo del ruido de esos pasos el ritmo del corazón de Dios que una vez más, a través de Teresa se hacía más humano y más cercano.
Ojalá hoy pasaran por nuestras calles muchos zapatos haciendo ruido, anunciando que van al encuentro de  Jesús. Ojalá hoy pasaran por nuestras calles muchos pies descalzos de todo aquello que no es importante ni necesario. Seguramente habría más caras con sonrisas como las de Teresa.
Dicen que en el cielo, en un ladito del umbral de la puerta, hay unos zapatones viejos. Un curioso le preguntó a San Pedro que de quién eran aquellos zapatos. San Pedro le respondió: - Son de una monja que subió con zapatos y todo. Pero al llegar quiso descalzarse, pues no quería andar por el cielo haciendo ruido.
           Pili Jordá, cmt



domingo, mayo 29, 2022

CARTA DE HNA. TERESA MIRA A SU HERMANA MAGDALENA

ÚLTIMO TESTIMONIO
La peregrinación  de Hna. Teresa Mira Garcia cmt, por este mundo, llegaba a su fin. Hna. Teresa estaba a las puertas de su Pascua eterna. Su hermana Magdalena, carmelita misionera teresiana como ella, le pidió que le escribiera una carta de su puño y letra. Con las pocas fuerzas que le quedaban logró unir unos papeles cosidos con hilo blanco.

¡Es el testimonio escrito más precioso que nos ha dejado!

 

domingo, febrero 27, 2022

“HACIA EL MUNDO DE LA LUZ”

 26  DE FEBRERO

       De nuevo, estamos ante ti. Queremos recorrer contigo el camino hacia “el mundo de la luz” en el que te encuentras, detener los relojes del tiempo y, de rodillas, asistir a los últimos momentos  de tu vida.

Tu hermana Magdalena, te pidió que le escribieras una carta de tu puño y letra; con las pocas fuerzas que te quedaban lograste unir unos papeles cosidos con hilo blanco. ¡Es el testimonio escrito más hermoso que nos has dejado!

En esta carta encontramos  un ramillete de “inteligencia espiritual” propio de quien ha vivido desde el corazón en la tónica de la armonía, la serenidad y la paz;  que invita a vivir la vida desde el dinamismo de la esperanza, ”permanezcamos las dos juntitas a los pies de Jesús y no temamos, Ël cuidará de nosotras”, a la confianza ilimitada  de un Padre que nos ama con ternura: “por mí no sufras que el buen Jesús endulza mucho mi enfermedad”, a vivir desde ya, la alegría del cielo, “dentro de poco todos estaremos  en el cielo, para siempre, para siempre”,  a no preocuparse por  la figura de este mundo que pasa, “no te olvides que todo lo de este mundo no vale ni tan solo una mirada y mucho menos un sufrimiento”(Cf. Rom. 8.18) , a saber esperar,  cada día que pasa el buen Jesús va dando un golpecito más, bendito sea, no sé cuando será el último…”

Hna. Teresa: gracias por esta carta en la que nos enseñas a mirar la vida con un dinamismo positivo desde el que corrías hacia el mundo de la luz. Tu camino en la tierra se iba acabando....tu hermana Magdalena Mira, cmt, nos ha dejado un largo testimonio lleno de emoción de tus últimos momentos:

 “Sentías la necesidad de dejar este mundo y entregarte para siempre al Amado. Tu cuerpo estaba ya tan extenuado y consumido que nada le quedaba por perder. Sólo te quedaba el corazón colgado dentro, se supone que sostenido por el amor. Aquí tienes hermana mía el martirio que tanto anhelabas cuando decías: “No tendremos la suerte de ser mártires”.

Fue el tuyo, un camino corto, pero intenso, vivido con pasión, agarrada al corazón de Dios y de los hombres y mujeres de tu tiempo en clave palautiana. Aquellas experiencias dejaron huella en tu alma; en ellas nos enseñas  a vivir siempre desde la fe  y la esperanza en alto, apoyadas en Aquel que nos llamó a estar con Él. (Mc 3,13)

miércoles, enero 05, 2022

HACER EL BIEN A TODOS

 

Escucha la reflexión que David  Masobro hizo en rtve, sobre

               la Hna. Teresa Mira,cmt 

                                     en Alborada 

                         "Hacer el bien a todos"

 


TERESA MIRA, cmt, en NAVIDAD

  Si Dios no nace en ti faltará una Navidad

Hace unos días leí algunas frases del Papa Francisco sobre lo que representa para él la Navidad. Decía cosas tan hermosas como estas:

La NAVIDAD eres tú cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar a Dios entrar en tu alma.
La NAVIDAD eres tú cuando iluminas con tu vida el camino de los demás,
La NAVIDAD eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.
La NAVIDAD eres tú cuando sacias de paz y esperanza al pobre que está a tu lado
La NAVIDAD eres tú cuando eres sonrisa y esperanza de ternura.
La NAVIDAD eres tú cuando recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo”

Al recibir la felicitación de un amigo, y ver el cuadro de TERESA MIRA, cmt acurrucada a los pies del pequeño Belén de la comunidad de Les Borges del Camp he pensado que todos, todos estos bellos pensamientos del Papa Francisco los vivió dentro de su corazón Teresa Mira, cmt y que, sin duda en el cielo sigue acurrucada estas Navidades a los pies del Niño Jesús..


. Cuando fue la NAVIDAD primera, Dios
   pidió amor y una mujer dijo sí,
. Dios pidió un cuerpo y una Virgen
  se hizo madre;
. Dios pidió un techo, y los pastores
  le dieron un establo; 
. Dios pidió una cuna,
  y un buey le dio un pesebre.

Dejemos nacer a Dios
para que pueda nacer en hombre nuevo

domingo, noviembre 28, 2021

TERESA MIRA ACOMPAÑANDO LA MISION EN EL PARAGUAY

 Crónica de una misión

              Escribe: Hna. Rosalía García Arias            

Hna. Rosalía García Arias. Llegó a Madrid el 22 de agosto del año 2021, procedente de Paraguay después de 39 años de misión en aquél país. De la mano de su Fundador Francisco Palau y Hna Teresa Mira esta es a grandes rasgos su experiencia vivida:

Llegué al pueblo de Pirayú, en Paraguay, el día 14 de diciembre de 1982.  Allí se encontraba la H. María Guillen,cmt, acogida en una casa de familia ya que no teníamos en donde estar. Pronto arreglamos una pequeña habitación, propiedad de la parroquia, para poder instalarnos. Los vecinos y las Madres Carmelitas Descalzas (nunca les agradeceremos lo que hicieron y hacen por nosotras) nos daban la comida y lo necesario para vivir.

Enseguida empezamos a trabajar con una O.N.G. protestante que se dedicaba a la promoción humana y a la salud, de los lugareños “misión de amistad” Nos sirvió para tener un pequeño sueldo y a la vez integrarnos en la pastoral parroquial en esta sociedad a la que veníamos con ánimo de compartir la vida como “Iglesia Dios y los prójimos”.

Muy pronto el Párroco P. Jorge Barbosa nos integró  totalmente en la pastoral de la parroquia que era extensa y no fácil. La parroquia tenía un colegio y escuela fundados un año antes de llegar nosotras. Mientras H. María   atendía  con especial énfasis a la salud, yo me metí de lleno en el Colegio y labor parroquial  y aunque las dos Hermanas compartíamos todo el trabajo, a mi me toco el mayor peso. A los cuatro años de permanencia en Pirayú el Sr. Obispo trasladò a otra parroquia al P. Barbosa y entrego la conducción de la parroquia a las, C. M. T. nombrándome a mí, responsable de la misma, con el colegio, escuela etc. etc. Cinco largos años fui párroco de la parroquia “Virgen del Rosario”  de Pirayù y responsable de la escuela y colegio, me toco  ser directora  general de ambas Instituciones, Con la comunidad de Hermanas y un grupo de seglares comprometidos con la causa del Evangelio todo se fue realizando satisfactoriamente. Años de mucho compromiso y entrega incondicional, pero de mucho gozo por el deber cumplido. El objetivo principal fue crecer junto con la comunidad de manera integral. El Sr. Obispo Mons. Celso Yegros el día que hizo entrega de la parroquia me dijo “Hoy te comprometes a crecentar y guardar la fe de estos feligreses”. Eso se grabò fuerte en mi corazón y me comprometí con la ayuda de Dios y los hermanos a no defraudarlos. Años fecundos de entrega total a la causa del Evangelio. “Mis fuerzas se dirigen a servir a la Iglesia” (P. Palau) Nueve largos años estuve en Pirayù.

jueves, noviembre 04, 2021

TRAS LAS HUELLAS DEL FUNDADOR

 



TERESA MIRA

Tras las huellas de su Fundador



Aunque la Venerable Teresa Mira, cmt,  no conoció personalmente al P. Palau, su afinidad y sintonía con el carisma palautiano lo recibió de buena fuente. En Novelda, cuando la joven Teresa frecuentaba la comunidad y pasaba las tardes de los domingos en el colegio de las hermanas carmelitas misioneras teresianas, tuvo contacto con una de aquellas hermanas, María de Sta Teresa (Gateu Galucho), a la sazón superiora de la comunidad.

 La Hna María de Sta. Teresa, fue una de  aquellas jóvenes afortunadas que recibieron su formación casi de la mano del fundador, que lo admiraron  como hombre de fe y amor apasionado a la Iglesia,  que supo de su fidelidad a las necesidades más apremiantes de los hombres de su época. Perteneció al grupo de hermanas que  pudo admirar de  cerca   a su fundador, sin duda, ella también quedó contagiada de su celo y amor a la que él llamaba ‘su cosa amada’. Lo vio empeñado en su obra de fundador para dotar a la Iglesia de almas misioneras y contemplativas, hombres y mujeres que, con su oración y servicio, pero sobre todo con su amor apasionado a la humanidad fueran pioneros amantes, entregados, dispuestos a servirla y amarla.

jueves, septiembre 30, 2021

DOS ALMAS GEMELAS

 


Las suyas son dos historias personales bien distintas La doctora mas joven de la Iglesia  nació en el seno de una familia burguesa bastante bien acomodada de Francia, y fue mimada por su padre y sus hermanas, haciéndose monja de clausura a los 15 años.  La venerable Teresa Mira perteneció a una familia pobre y supo lo que es el trabajar duro desde muy pequeña para ganarse el pan de cada día y ayudar a los suyos,  entrando después a la vida religiosa en una congregación de vida activa. Sin embargo Teresa Mira ha sido llamada la Sta. Teresita de España. Abundan los testimonios que nos hablan de su especial devoción por la santa de Lisieux, y de su estrecha relación espiritual.  Son muchas las características que las unen a pesar de todo.

sábado, julio 17, 2021

María del Carmelo en el corazón de Teresa Mira

 

Vídeo: Salve Teresa de Algueña

Elaboración: BuilGarcía,cmt

Textos: Rosario Montero Villalba,cmt

Dibujos: Pilarín Bayes

Coral: Colegio Carmelitas Misioneras Teresianas, Torrevieja, Alicante, España

 


Sin lugar a dudas el corazón de Teresa Mira,cmt, como el de cada miembro del carmelo latía el amor y devoción a su madre del Carmen. A María le ofrecía sus deseos de ser mártir. "No tendremos esa suerte", repetía.

Con el grupo de amigas que se reunía en casa de doña Lola a rezar el rosario le cantaba a María su canción preferida: "Sálvame,Virgen María, sálvame te imploro con fe, mi corazón en Ti confía, Virgen María sálvame..."

A su lado saludamos a María  unidas a todo el Carmelo en su fiesta.






jueves, julio 01, 2021

Ternura de la buena

 Solo hay que mirarla a los ojos para descubrir su bondad y cercanía. Teresa Mira es una persona de aquellas con las que te sientes bien, el encuentro, el trato con ella, no requiere llamada de permiso....

A la Hna. Teresa se la conoce en el pueblo de Alcalá de Chisvert, adonde ha llegado un poco enferma, para cuidar de su salud, como:  la madre de los parvulitos. No sabe medirse cuando se trata de su persona.. Se entrega a los niños con alma y vida, solo entiende el lenguaje del darse calladamente, sin ruido. Lo saben las hermanas de su comunidad que se pueden fiar de ella y pedirle lo que necesiten,  lo saben las madres que llevan sus hijos a la clase de Hna. Teresa y, a pesar de que ésta les dice que son demasiados, que no puede admitir más, le responden: “Ud. verá lo que hace, yo aquí se lo dejo”… lo sabe la Hna. Anita, ya anciana, que tiene que sacar agua del aljibe, y allá va Teresa a echarle una mano; ¡qué contentas quedan las dos! ¿sabes Teresa? Eres un sol, si no fuera por ti...y las dos sonríen felices porque las cosas entre amigas son así de sencillas. Jesús, el Maestro contempla y bendice, a Ël le gusta esta clase de ternura, de la buena, aquella que se reparte simplemente porque sale del corazón y que no espera nada a cambio, ¿qué puede esperar? Le basta la amistad y la alegría del otro. Ya lo ha dicho el Papa Francisco: "Cuidad la amistad entre vosotras, la vida de familia, la ternura nos hace bien". Y es que corren unos tiempos en que el egoísmo estéril, el individualismo y el “yo más” se nos meten por los huesos, y necesitamos vidas como las de Hna Teresa Mira, que nos enseñen, sin demasiado ruido, con su testimonio callado, lo que todas y todos anhelamos vivir: amor, cordialidad, alegría, sencillez…Son valores eternos que alumbran las sombras de la vida, calientan el alma y nos animan a ser cada día un poco mejores.

¡Gracias Hna. Teresa por tu testimonio de bondad y tu vida llena de luz!                                                                                                                                                            Lourdes Buil, cmt

jueves, febrero 25, 2021

26 de febrero, 2021, recordamos y celebramos los 80 años de su partida a la casa del Padre

                                                             

  •       ¡Las campanas repicaron a gloria!             


Año tras año, el encuentro con Teresa Mira García, nos regala un puñado de esperanza; será porque, a Teresa Mira García se la encuentra siempre entre las coordenadas de la bondad, la alegría, el bien, el amor, la serenidad, la benevolencia, la amistad, la generosidad… valores simplemente humanos, fácilmente reconocidos por la mayoría, pero, ciertamente, un poco escasos en nuestro mundo actual. Teresa Mira los aprendió desde niña. Fue el suyo, un camino corto, pero intenso, vivido con pasión, agarrada al corazón de Dios y de los hombres y mujeres de su tiempo en clave palautiana. Aquellas experiencias dejaron huella en su alma; siempre con le fe y la esperanza en alto, apoyada en Aquel que la llamó a estar con Él (Mc 3,13)

 Hna Teresa se va al cielo...

El Señor está cerca. Lo presiente Teresa. estamos a principios de junio de 1940 y viene a visitarla una gripe extraña. Se ve obligada a guardar cama.  Teresa no mejora.

Su camino en la tierra se está acabando....

Su hermana Magdalena Mira, cmt, nos ha dejado un largo testimonio lleno de emoción de sus últimos momentos:  

 “Sentías la necesidad de dejar este mundo y entregarte para siempre al Amado. Tu cuerpo estaba ya tan extenuado y consumido que nada le quedaba por perder. Sólo te quedaba el corazón colgado dentro, se supone que sostenido por el amor. Aquí tienes hermana mía el martirio que tanto anhelabas cuando decías: “No tendremos la suerte de ser mártires”.

Llegó la noche del día 26 de febrero de 1941, a las once, desaparecieron los mareos y los ahogos, quedándote una respiración tranquila y normal. La lucha estaba concluida. Dos horas estuviste con esta respiración de paz; y a la una de la mañana del día 26, miércoles de ceniza,  dejabas de existir entregando tu alma al Creador…”

(Otro testimonio) del periodista Eduardo GIL DE MURO, ocd, en la biografía de Teresa Mira, cmt, "Le pusimos margaritas a la Virgen"

“Novelda vibró silenciosamente con el alma de esta monja que regaba de paz los alrededores de su existencia y la existencia de quienes en ella encontraban un silencio acogedor o una palabra y gesto que conmovían las entrañas de las gentes.

 Ni una palabra de más. Ni un solo desacuerdo entre su fe y su manera de ser cristiana. Los días de la guerra fueron malos días. El hambre rondaba las calles de la pequeña ciudad de Novelda. Teresa daba el pan que no tenía y las palabras de amor que siempre encontraba a punto para consolar a los más tristes

 Luego, cuando le tocó morirse porque la vida le había destrozado toda resistencia, ella se murió con la paz y el sosiego con que terminan de entregar el alma  aquellos que ya la han ido entregando mientras vivían. El pueblo sintió que se le había roto el corazón cuando la enterraron a ella. Y ella, como a veces había dicho, siguió viviendo entre las gentes porque lo suyo fue estar siembre cerca de quienes más la necesitaran”.

 En su sencillez, Teresa Mira García ha dejado una estela luminosa que entronca directamente con el carisma palautiano: "amar a Dios y a los hermanos porque son su imagen”  “Hacerles el bien gratuitamente y siempre”

                                                                       Lourdes Buil, cmt